‘La media luna debe prevalecer sobre la cruz’

La persecución musulmana de los cristianos: septiembre de 2016

En septiembre de 2016, un grupo de esclavas sexuales fugadas del ISIS reveló al fin cuál fue la suerte corrida por Kayla Mueller, la asistente social estadounidense de 26 años en Siria cuya muerte había reportado el ISIS hacía más de un año. Sus compañeras de cautiverio dijeron que Mueller “no había querido renegar de Jesucristo, a pesar de ser repetidamente violada y torturada”. En febrero de 2015, el ISIS afirmó que su rehén había muerto durante un ataque aéreo jordano y envió fotos de su cadáver envuelto en un sudario blanco, aparentemente como señal de respeto. Una mujer que había sido esclava sexual dijo que Mueller “había antepuesto a las demás sobre ella”, y que una vez incluso rechazó la oportunidad de escapar con las otras chicas porque pensaba que su apariencia americana llamaría la atención y pondría en peligro a las demás.


Kayla Mueller era una joven cristiana estadounidense de 26 años que se desempeñaba como trabajadora humanitaria en Siria. El Estado Islámico la secuestró, la violó y torturó repetidas veces y posteriormente comunicó que había fallecido durante un bombardeo jordano. Arriba, Mueller antes y después de su cautiverio, en unas imágenes tomadas de un vídeo propagandístico del ISIS.
Salió a la luz en septiembre una trama vinculada al ISIS que pretendía asesinar cristianos con motosierras en un centro comercial belga, después de que las autoridades interrogaran a un joven musulmán. El adolescente –hijo de un hombre descrito como “imán radical”– fue detenido por llamar a la ejecución de los cristianos cuando iba por la calle. Theo Francken, funcionario belga, dijo:

Ya he firmado la orden de expulsar al imán de territorio belga. Pero apeló la decisión, así que sólo puedo esperar que haya una sentencia rápida. Es evidente que en esa familia corre el radicalismo.

En sus primeras declaraciones sobre el asesinato del sacerdote francés de 86 años Jacques Hamel, el testigo Guy Coponet –que fue él mismo apuñalado varias veces, también en el cuello, y no se esperaba que sobreviviera– reveló que los asesinos yihadistas también lo obligaron a sostener una cámara y grabarlos degollando al anciano sacerdote. “Comprobaron incluso la calidad de la imagen y que yo no temblara demasiado. ¡Tuve que grabar el asesinato de mi amigo, el padre Jacques!”. Dijo que los atacantes habían previsto utilizar el vídeo como propaganda, “lo que les permitiría ganarse la fama de ‘mártires de Alá'”.

Entretanto, Hungría se convirtió en el primer gobierno europeo en abrir una oficina específicamente dedicada a abordar la persecución de los cristianos en Oriente Medio y Europa. Zoltan Balog, ministro de Recursos Humanos de Hungría, dijo:

Hoy, el cristianismo se ha convertido en la religión más perseguida; de cada cinco personas asesinadas por motivos religiosos, cuatro… son cristianas. En 81 países de todo el mundo, los cristianos son perseguidos, y 200 millones de soldados viven en áreas donde sufren discriminación. Hay millones de vidas cristianas amenazadas por los seguidores de ideologías religiosas radicales.

Esta medida surgió semanas después de que el primer ministro, Victor Orban, desatara las críticas de la UE por decir: “Si de verdad quisiéramos ayudar, deberíamos ayudar donde está el verdadero problema. Deberíamos ayudar primero a los cristianos que a los islámicos”.

Más o menos por entonces –y a pesar de los muchos casos de migrantes musulmanes que habían violado, asesinado y aterrorizado a los europeos– el papa Francisco instó a los europeos a aceptar más refugiados musulmanes, también en sus casas. Explicó que la mejor manera de combatir el terrorismo es dando una cálida bienvenida a los migrantes y ayudándoles a integrarse en el “contexto europeo”.

El resto del sangriento mes de septiembre de persecución musulmana a los cristianos de todo el mundo incluye, pero no sólo, lo siguiente:

Ataques musulmanes contra iglesias cristianas

Kosovo: El 10 de septiembre, musulmanes albaneses de Pristina prendieron fuego a la catedral de Cristo Salvador. “Inmediatamente después del incendio –señala el reporte– empezaron a utilizarla [la iglesia] como cuarto de baño (…). Desde que los musulmanes albaneses tomaron posesión de esta tierra ortodoxa, cientos de iglesias y monasterios han sido reducidos a cenizas”.

España: El 8 de septiembre, un refugiado musulmán del Norte de África “atacó e incendió varias imágenes de la Virgen en la iglesia de Fontellas”. Una de las capillas adyacentes quedó completamente destruida y varias estatuas abrasadas. Parte de la ornamentación del techo de la capilla se cayó, y la nave quedó ennegrecida por el hollín. Dos días después, un juez dictó una orden prohibiendo al norteafricano acercarse a menos de diez metros de todos los centros religiosos de confesión católica. Según la noticia, el hombre sigue sin arrepentirse y afirma haberse ganado el cielo con sus actos, y la policía sospecha que podría ser responsable de “otros ataques a iglesias en localidades cercanas en la Ribera navarra, provocando daños a símbolos católicos, además de garabatear libros sagrados”. (Según una hadiz canónica atribuida a Mahoma: “No dejes imagen sin borrarla, ni tumba elevada sin nivelarla”).

Irán: Tres cristianos fueron sentenciados a recibir latigazos por tomar vino durante una misa de comunión. Sin embargo, “con esa impactante medida, las opresoras autoridades de Teherán han acusado a los tres de ‘actuar contra la seguridad nacional’ por tomar parte en el ritual cristiano”, decía la nota. “El vino [s]acramental es utilizado por millones de cristianos de todo el mundo para celebrar la Eucaristía. A menudo se rebaja con agua y se utiliza durante la Sagrada Comunión, acompañado de pequeñas obleas de pan”. Sin embargo, como el sistema judicial de la República Islámica de Irán se basa en la sharia (la ley islámica), que prohíbe el consumo de alcohol, todos los cristianos que quieran participar de la comunión se arriesgan a ser detenidos y flagelados.

Indonesia: Un grupo de musulmanes interrumpió un funeral en una iglesia católica en Purwosari, donde había congregados 200 cristianos. Durante la lectura de la Biblia en honor del difunto, dos musulmanes que se habían mezclado entre los asistentes empezaron a interrumpir y a insultar al cura y a la multitud. La policía pudo expulsarlos, pero volvieron con una turba musulmana, y amenazaron y empujaron al cura y su ayudante hasta que escaparon de la iglesia y suspendieron el funeral.

En otro incidente separado, una airada turba musulmana, encabezada por el Frente de Defensores Islámicos, se manifestaron rodeando una iglesia protestante acusándola falsamente de que no tenía los documentos pertinentes de renovación de su licencia. “La presencia de la iglesia en esta zona no cuenta con la aprobación de la mayoría de la población musulmana”, explicaba un portavoz local musulmán. “Los residentes han dicho que nunca dieron permiso para la renovación del proyecto”. Sin embargo, el reverendo de la iglesia explicó: “Después de que pusiéramos la primera piedra de la iglesia, el alcalde visitó el lugar y reconoció oficialmente el proyecto”.

Siria: En septiembre, una importante iglesia católica siriaca de Alepo sufrió graves daños a causa de los bombardeos militares. Al menos otras 20 iglesias cristianas de Alepo han sido destruidas por el ISIS y “otros combatientes por la libertad”. Muchas de las iglesias destruidas tenían importancia histórica, como la de Santa María, que el ISIS hizo explotar el día de Pascua en 2015. Antes de la guerra, había bastante más de un millón de cristianos en Alepo; hoy, quedan unos 30.000.

Pakistán: La mañana del 2 de septiembre, cuatro terroristas islámicos con vínculos con los talibanes y armados con chalecos explosivos irrumpieron en la iglesia de una pequeña comunidad cristiana de unas 30 familias en Peshawar. Según las informaciones, “Gracias a la actuación de los guardias de seguridad de la iglesia [que murieron en el tiroteo] y las fuerzas locales de seguridad, se evitó una matanza de cristianos”.

Yemen: Militantes armados no identificados atacaron la iglesia de Banjasar en Adén. Una fuente local dijo: “Militantes armados acompañados de jóvenes del pueblo penetraron en la iglesia tras las oraciones de la mañana y la saquearon”. Aunque el número de iglesias cristianas en Yemen es inferior, los ataques contra ellas han ido en aumento. No mucho tiempo atrás, milicias hutíes habían irrumpido en la iglesia de San Antonio en Al Tawahi, también en Adén, desvalijándola. Más tarde, fuerzas saudíes –presuntamente para luchar contra los milicianos– bombardearon la iglesia causando graves destrozos.

Egipto: A pesar de la ley recientemente aprobada en materia de construcción de iglesias, supuestamente diseñada para aliviar las tensiones aumentando la aceptabilidad de las construcciones, las autoridades están en realidad “lanzando el mensaje de que los cristianos pueden ser atacados impunemente”, según Joe Stork, de Human Rights Watch. La nueva ley sigue permitiendo a los gobernadores denegar permisos para construir iglesias, y exige que éstas sean construidas de “manera proporcional” al número de cristianos de la zona, e incluye varias provisiones en materia de seguridad que someten la decisión de construir o no una iglesia al capricho de las muchedumbres violentas. Aunque la diplomática Iglesia Copta acogió públicamente la ley, “muchos otros clérigos cristianos, activistas y organizaciones en defensa de los derechos humanos, y los miembros cristianos del Parlamento, criticaron la ley por mantener restricciones que siguen discriminando a los cristianos”. El estatus de cientos de iglesias que habían sido utilizadas durante años, pero que después vieron denegados sus permisos de renovación, sigue sin estar resuelto por la nueva ley.

Violencia, cárcel y muerte para los “blasfemos” cristianos y los “apóstatas”

Jordania: Nahed Hatar, escritor y activista cristiano, fue asesinado el 25 de septiembre frente a un juzgado en Amán. El hombre, de 56 años, había sido anteriormente arrestado por compartir una viñeta “blasfema” sobre el profeta Mahoma. Cuando se dirigía al juzgado para ser procesado por “menosprecio a la religión” e “incitar al conflicto sectario”, un hombre vestido con el atuendo tradicional musulmán lo disparó y lo mató. El reportaje añade:

Aproximadamente el 70 % de los países de mayoría musulmana en Oriente Medio y África tienen leyes sobre blasfemia bajo las cuales es ilegal criticar o deshonrar símbolos y enseñanzas religiosas. En la práctica, muchas de estas leyes se aplican únicamente al islam.

Uganda: Un musulmán que se había convertido al cristianismo fue asesinado, y otros dos recibieron una paliza, en tres incidentes sin relación entre sí:

1) El cadáver ensangrentado de Enoch Shaban, de 32 años, converso musulmán al cristianismo y miembro de la iglesia de Uganda, fue hallado colgado de un árbol. Un vecino del pueblo dijo que había oído a Shaban gritar pidiendo auxilio después de que otro hombre dijera: “Te hemos advertido varias veces de que eres una desgracia para nuestra religión, y no te has tomado en serio nuestras advertencias”. El testigo añadió: “Dos semanas antes de enfrentarse a su muerte, había mencionado varios mensajes en su teléfono que le advertían que se retractara de su fe cristiana y volviera al islam”. Al parecer, el apóstata asesinado había sido golpeado en la cabeza con un objeto metálico. La mañana antes de su muerte, se reportó que se había visto a varios musulmanes merodeando por su taller, a una milla del lugar del crimen. Aunque Uganda es de mayoría cristiana, la zona donde Enoch fue asesinado es predominantemente musulmana.

2) El mismo día en que Shaban fue asesinado, Aisha Twanza, de 25 años –otra musulmana convertida al cristianismo– fue envenenada por sus familiares musulmanes, que habían echado insecticida a su comida. Tras su conversión el pasado enero, Aisha y su marido se vieron obligados a huir de su pueblo porque su familia había amenazado con matarlos. El 10 de agosto, sus familiares avisaron a Aisha de que su madre se estaba muriendo; fue enseguida al pueblo para descubrir que se trataba de una mentira para atraerla de vuelta. Preguntada por su conversión al cristianismo, no quiso renegar de su nueva fe. “Estaban muy decepcionados conmigo por haber desertado del islam”. Su familia le puso después de comer y la dejaron volver a casa:

Al llegar a casa, empecé a sentirme mal del estómago y no se me pasaba… El dolor se hizo enseguida más agudo, y mi marido me llevó corriendo al hospital Mbale, después me llevaron a Pallisa, donde descubrieron el veneno después de varias pruebas. Jamás habría esperado que mis padres me hicieran una cosa así, pero le doy gracias a Dios por salvarme.

3) Un musulmán dio una salvaje paliza a su esposa después de que ésta acudiera a la iglesia. Los vecinos encontraron inconsciente a Fatuma Baluka, de 21 años, y la llevaron enseguida a un hospital: “Cuando llegué a casa, mi marido me gritó por ‘infiel’, y después empezó a golpearme con un objeto metálico. Me desmayé, y después me encontré en la cama de un hospital”. Desde entonces ha sido abandonada por su marido y su familia política musulmana.

Etiopía: Seis semanas después de que un musulmán descubriera que su esposa, madre de sus tres hijos, se había convertido al cristianismo, la encerró en la casa y la apaleó; durante su suplicio, los vecinos oyeron gritar al marido, entre otras cosas, que ella “debía morir por dar la espalda al islam”.

Pakistán: Un joven cristiano de 16 años fue detenido y podría ser ejecutado por el delito de “blasfemia”. Presuntamente, publicó o le “gustó” una imagen en Facebook de la Kaaba, el sagrado templo del islam en La Meca, con un cerdo en la parte superior. Los musulmanes enfurecidos que vieron la imagen lo denunciaron inmediatamente a las autoridades, lo que llevó a su detención. Las autoridades también retiraron la imagen para intentar calmar a los musulmanes locales y evitar que provoquen disturbios. La familia del joven detenido huyó de su casa por miedo a represalias. Las acusaciones de blasfemia contra las minorías paquistaníes son comunes y a menudo falsas. El odio religioso, el ajuste de cuentas personal y el lucro económico son sólo algunos de los motivos que suele haber tras las falsas acusaciones de blasfemia.

Matanzas de cristianos a manos de musulmanes en Nigeria

La yihad contra los cristianos que está librando actualmente Boko Haram, una organización de yihad islámica, y otros pastores musulmanes aliados, ha dejado muchos muertos a su paso:

Al menos ocho cristianos fueron disparados indiscriminadamente por milicianos montados en motocicletas cuando salían de la misa del domingo. Un par de semanas antes, Boko Haram había dicho que empezaría a “poner explosivos y a volar todas las iglesias que alcanzaran, matando a todos los ciudadanos de la cruz que nos encontremos”.
Otro veterano sacerdote fue secuestrado después de que un grupo de pastores musulmanes le tendieran una emboscada cuando iba en su coche; durante el ataque lo golpearon con violencia e intentaron matar a los dos otros dos miembros del clero que iban en el coche; uno recibió un disparo en la cabeza. El mismo día, un sacerdote vicentino fue secuestrado junto a su hermano. A propósito de éste y otros ataques contra el clero cristiano en las últimas semanas y meses, varios de ellos fatales, el director de comunicaciones de la diócesis local dijo: “Uno empieza a preguntarse si los sacerdotes católicos se han convertido en una especie en peligro de extinción”.
Insurgentes de Boko Haram mataron a al menos dos personas durante las redadas en pueblos cristianos. Ataron a un hombre con una soga y lo asesinaron delante de su esposa y sus hijos. También incendiaron casas y prendieron fuego al mercado de una plaza.
Un grupo de musulmanes, miembros de una tribu fulani, atacó a un granjero cristiano de 60 años cuando trabajaba en su tierra y lo mataron a base de machetazos. Él es “la última víctima de los ataques a manos de los pastores musulmanes fulani en el estado de Nasarawa, que han incendiado iglesias y casas y destruido cultivos en los últimos cuatro años”, decía el reporte.
Según otro reporte diferente, miembros de la tribu fulani también mataron a otro pastor cristiano; asaltaron la localidad de Ningon, asesinando a dos cristianos cuando dormían en sus casas, y dispararon a una muchacha hiriéndola de gravedad; asaltaron la aldea cristiana de Ungwar Mada, abriéndose paso a la fuerza hasta la casa de un matrimonio, asesinándolo.
Desprecio y ofensas musulmanas hacia los cristianos

Arabia Saudí: Las autoridades detuvieron a 27 cristianos –entre ellos varias mujeres y niños– por el delito de “dirigir oraciones cristianas” y estar “en posesión de Biblias”. El grupo de cristianos, de los cuales muchos, si no todos, eran ciudadanos libaneses, estaban celebrando un día festivo dedicado a la Virgen María cuando las autoridades irrumpieron en su domicilio y los detuvo. Las autoridades, la temible “policía religiosa”, procedieron a quitarles el visado y deportarlos de vuelta al Líbano. Irónicamente, este es un destino mucho mejor que el sufrido por otros cristianos que son sorprendidos participando “en actos de cristianismo” en el reino islámico. En 2012, un grupo de 35 cristianos etíopes fueron detenidos y maltratados en prisión durante casi un año, simplemente por organizar una oración en un domicilio privado. Uno de ellos dijo tras ser puesto en libertad: “Ellos [los saudíes] están llenos de odio hacia los no musulmanes”.

Irán: Al menos 25 cristianos fueron detenidos en Kerman por motivos desconocidos. Las fuerzas de seguridad entraron por la fuerza en las casas de los cristianos, efectuaron un registro, se incautaron de varios objetos, y después se llevó a los cristianos presentes. Las autoridades no revelaron las razones del arresto ni adónde fueron llevados los cristianos, dejando angustiados a sus familiares y amigos.

En otro incidente, las autoridades hicieron una redada en una fiesta familiar en un jardín tras percatarse de que no estaban cumpliendo estrechamente las normas islámicas; sin una orden de arresto, detuvieron a cinco hombres, exmusulmanes que se habían convertido al cristianismo. Después registraron el lugar y confiscaron varios artículos, incluidas tres Biblias. Los detenidos fueron llevados a un lugar desconocido, aunque informes posteriores dicen que fueron enviados a la cárcel de Evin, donde se encierra a los peores criminales de Irán.

Uzbekistán: Ocho cristianos fueron detenidos y multados por estar en posesión de literatura cristiana, que es ilegal en el país, de mayoría musulmana. Un baptista, Stanislav Kim, fue sentenciado a pasar dos años en un campo de “trabajos correctivos” por haber sido sorprendido con literatura cristiana por segunda vez en un año. Se ordenó que la literatura cristiana fuese entregada a la Junta de Musulmanes, financiada por el Estado.

Malasia: Después de que Ben-Hur, originalmente una novela, fuese llevada al cine en 2016, los espectadores se quedaron decepcionados y confundidos: las autoridades habían censurado todas las escenas donde aparecía Cristo o que tuvieran algo que ver con el cristianismo, haciendo ininteligible la película. “Me sentí engañado”, dijo un espectador:

La película es una adaptación de una novela titulada Ben-Hur: una historia de Cristo. Eso significa que Jesús es fundamental en la trama. Fue censurado, así que buena parte del guion no tenía sentido. ¿Cómo se curaron de la lepra la madre y la hermana de Judá? Simplemente aparecían curados al final de la película.

Esas censuras anticristianas son coherentes con la prohibición y confiscación de las Biblias que efectúa el Gobierno en el país de mayoría musulmana.

Por otra parte, el sistema judicial negó la conversión a tres musulmanes que pretendían convertirse legalmente al cristianismo, debido a la aplicación de la sharia (ley islámica) que sostiene que cualquiera que haya nacido en el islam, –en concreto, cuyo padre fuese musulmán–, debe seguir siendo musulmán. Según una fuente que comentaba esta noticia, quienes intentan convertirse al islam son a menudo enviados a un “centro de purificación”, donde se les hace recitar diferentes credos islámicos de modo que vuelven a ser considerados musulmanes: “Este centro de purificación utiliza la tortura, las palizas y los ataques psicológicos para atemorizar a los nuevos creyentes y que renieguen de su fe en Jesucristo”.

Egipto: Semanas después de que hubiese más ataques de los habituales contra la minoría cristiana de Menia, en el Alto Egipto, el Gobierno respondió nombrando a un clérigo musulmán, Mahmud Gomaa, para investigar la situación. Gomaa apareció después en una entrevista televisiva insistiendo en que “Todo está bien… No se ha matado a nadie. Nadie ha sido siquiera herido. No hay conflicto. El problema, en realidad, está en los periodistas que escriben de ello”.

El arzobispo Makarios de Menia respondió diciendo: “No tengo nada que ver con Mahmud Gomaa. Estamos en un punto de ruptura. La gente no puede seguir aguantando esta situación”. Explicó como en las últimas semanas los cristianos habían sido efectivamente asesinados –incluido un sacerdote que fue abatido a tiros en la puerta de su iglesia y un hombre que fue apuñalado hasta la muerte por una turba enfurecida–, así como numerosos incidentes de violencia colectiva contra cristianos que habían dejado a muchos heridos y sus propiedades saqueadas e incendiadas.

Estados Unidos: En septiembre, cuando los cristianos coptos estaban sufriendo maltratos “cada dos o tres días” en Egipto, una musulmana egipcia que vivía en Estados Unidos hizo un vídeo pidiendo una mayor hostilidad musulmana contra la minoría cristiana de Egipto, disfrazada de boicot económico. En un vídeo, Ayat Oraby –simpatizante de los Hermanos Musulmanes con casi un millón y medio de seguidores en Facebook– tildó a la Iglesia Copta de “panda de mafiosos”, una “mafia total” que “gobierna [Egipto] tras las cortinas”. Oraby afirmó que los coptos están “acumulando armas en las iglesias” y “luchando para crear un miniestado copto” con el fin de seguir librando “una guerra contra el islam”. Que Oraby odia a los coptos simplemente por ser cristianos se hacía evidente hacia el final de su invectiva, cuando dijo: “Ellos [los coptos] deben aprender muy bien que la media luna [el islam] debe prevalecer sobre la cruz [el cristianismo]”. De hecho, los coptos no suponen ningún peligro para los musulmanes egipcios, pero osan querer igualdad de derechos, cuando deberían contentarse con un estatus de ciudadanos de segunda clase.

Pakistán: Odio, violación y asesinato de cristianos

“Las muchachas cristianas están siendo ‘sistemáticamente’ víctimas de secuestros y abusos en Pakistán”, según se reportó en septiembre, provocando “incluso que el Tribunal Superior de Justicia diera la voz de alarma”.

Pero en lo que respecta a la policía y el Gobierno de Pakistán, esto no está sucediendo. Afirman que las más de 1.000 denuncias de desapariciones de menores del año pasado en sólo una provincia, el Punyab, abandonaron su casa por voluntad propia.

Algunos de los menores desaparecidos son niños. Los líderes cristianos de Faisalabad acusaron a la policía municipal de encubrir la agresión sexual y el asesinato de Zeeshan Masih. El joven cristiano de 14 años sufrió abusos sexuales, después fue asesinado y lo dejaron colgado de un árbol. La policía presentó a regañadientes una denuncia antes de declarar que se trataba de una muerte “natural”, pese a que los informes forenses revelaban claramente señales de abuso sexual y que un testigo señaló a unos musulmanes no identificados. Según una organización local en defensa de los derechos humanos:

Sabemos que otros niños se están quejando de abusos sexuales y se cree que Zeeshan fue asesinado por amenazar con contárselo a sus padres (…). La manera en que la policía ha intentado camuflar este crimen los ha herido e indignado. Están reclamando una investigación independiente sobre el tratamiento de la muerte de su hijo (…). La (incidencia de) la violación, la sodomía y el asesinato en Pakistán está alcanzando unos niveles sin precedentes. Los cristianos y otras minorías son objetivos naturales y son marginados por las leyes y estatutos del país, que les confiere una ciudadanía de segunda clase.

En un incidente distinto, debido a haberse negado a retirar los cargos contra ellos, unos musulmanes mataron e hirieron fatalmente al padre de una cristiana de 27 años que anteriormente habían secuestrado, violado y retenido durante cuatro meses hasta que escapó. Esto ocurrió tres días después de que la policía se negara a acatar una orden judicial para detener a los cuatro musulmanes culpables. Gulzar Masih, el padre, estaba en una parcela vacía cuando se produjo el ataque:

Estaba absorto en mis pensamientos sobre el caso cuando vi a Gulam Husain y Akram [dos de los violadores] corriendo hacia mí, profiriendo amenazas e insultos. En cuanto se me acercaron, Husain sacó una pistola y me disparó en el pecho. Después me pegaron dos tiros más en las piernas, y caí sobre la calzada. Después le pidieron a Akram que me rompiera el cráneo con un objeto de metal que llevaba. Me dieron un golpe en la cabeza, y después de eso me quedé inconsciente (…). Puede que intenten matarme otra vez, pero no dejaré de llamar a las puertas de la justicia para vengar la deshonra de mi hija. Husain y sus amigos también están amenazando a mis tres hijos con graves consecuencias, pero hemos decidido no quedarnos quietos y dejar que salgan impunes de tal atroz crimen.

Por otra parte, una turba de musulmanes borrachos irrumpió en varias casas de cristianos y golpearon salvajemente a sus residentes después de que una mujer cristiana le pidiera a los juerguistas borrachos –que estaban gritando muy fuerte y diciendo cosas lascivas a las chicas que pasaban– que bajaran la voz. Los musulmanes se enfurecieron inmediatamente por “la osadía de que los cristianos ‘ritualmente impuros’ les exigieran nada”, decía el reporte: “Los musulmanes ebrios reunieron a al menos una docena de amigos y agarraron porras, varas de metal y otras armas diversas”. La turba irrumpió en las casas cristianas y atacó indiscriminadamente a hombres, mujeres y niños. Según un testigo cristiano:

Dijeron que había que matar a todos los cristianos. Dijeron que éramos demonios malvados y hacíamos Pakistán impura. Pensé que iban a matarme a mí y a mi familia. Fue aterrador.

Siete cristianos fueron heridos, de los cuales cinco tuvieron que ser hospitalizados para tratar sus heridas.

Sobre esta serie

Aunque no todos los musulmanes, o ni siquiera la mayoría, son partícipes de ella, la persecución musulmana de los cristianos va en aumento.

Esta serie sostiene que dicha persecución musulmana no es azarosa, sino sistemática, y tiene lugar al margen de la lengua, la etnia o la geografía.

por Raymond Ibrahim
1 de Enero de 2017
Traducción del texto original: “The Crescent Must be Above the Cross”
Traducido por El Medio

Raul Liard

Dir. estudiantil. Dir. del Partido U. C., Periodista C.10 , Ex Diplomatico de carrera,Empresario,Director de los Semanarios digitales Bpp.Color y El Bien Publico.-

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